Se llena una vez · hoy
Para que no tengas que volver a contar tu historia. Lo que ya sabemos de ti viene puesto: revísalo y completa lo que falte.
Tu chat de siempre, aquí adentro
La misma conversación de siempre, sin cambiar de página ni volver a entrar.
Lo que sale de tu inventario
Tus cuatro semanas, armadas con lo que llenaste. Nada aquí es para siempre: es lo que se hace durante este mes para ver qué era qué.
Lo que sí puedes comer
Toca una para ver cómo se hace y el ✓ para apartarla. Con lo que apartes se arma sola tu lista del súper.
Esto no es una dieta. Es la misma ruta, en el plato.
Estas comidas vienen armadas sin lo que inflama, así que no le agregan trabajo a tu cuerpo: baja la saturación y lo que sí te sirve se alcanza a aprovechar. Las cantidades están calculadas, nunca puestas al tanteo: cada plato se armó alrededor de su proteína, con la grasa medida, para que te nutra sin volverse una comida pesada. Son una base, nunca un tope — lo que cada cuerpo necesita cambia de una persona a otra y cambia según tu día, así que si te quedas con hambre comes más y si algo te queda grande lo dejas. Lo que te ahorramos es la cuenta, nunca la comida: a ti no se te prohíbe nada, porque las comidas ya vienen armadas así. No estamos corrigiendo lo que comes, le estamos quitando peso a lo que tu cuerpo tiene que sostener.
Las tres hacen lo mismo: quitarle estorbo a tu cuerpo, nunca agregarle nada.
Lo que apartaste y lo que hay que comprar para hacerlo.
Al cerrar cada semana · cinco minutos
No es un examen y no hay respuesta mala. Llenas tus marcadores aquí, luego le cuentas a Miranda cómo te fue y con las dos cosas te acomoda los días de la semana que sigue.
Con la voz de la Dra. Selene
Dos audios con tu nombre, grabados por ella, para que tu plan no lo revise solo Miranda.
Tu número de cada mañana · y de dónde saliste
Lo único que se toca aquí es tu número del día. Lo demás se llena solo, con tus palabras.